domingo, 10 de abril de 2011

ARGUMENTAL 1


La sesión pasada los integrantes del taller trajeron cada uno un texto creativo BASADOS EN LA OBSERVACIÓN DE UN HECHO COTIDIANO, este texto los acredita como integrantes del taller ya que muestra su deseo latente de escribir, estos textos empezaran apetecer en este blog a partir de la próxima semana. Si tú no asistes a los talleres pero lo sigues de forma virtual y quieres que tus textos también aparezcan, sólo tienes que envíalos.

Para la próxima sesión todos tenemos un objetivo común. EL ABSURDO, todos escribiremos nuestra propia versión. Anímate, participa, escribe y demuestra que tan absurdo eres.


El texto argumentativo

El texto argumentativo tiene como objetivo expresar opiniones o rebatirlas con el fin de persuadir a un receptor. La finalidad del autor puede ser probar o demostrar una idea (o tesis), refutar la contraria o bien persuadir o disuadir al receptor sobre determinados comportamientos, hechos o ideas. La argumentación intenta demostrar, convencer o cambiar ideas.
El texto argumentativo suele organizar el contenido en tres apartados: introducción, desarrollo o cuerpo argumentativo, y conclusión.

La ESTRUCTURA puede ser MONOLOGADA o DIALOGADA: En la primera la voz de un solo sujeto organiza la totalidad del texto argumentativo, en la segunda el texto se desarrolla a lo largo de réplicas sucesivas,como en el caso de los debates en los que es fácil que surjan la controversia, la emisión de juicios pasionales, las descalificaciones y las ironías.

A este punto puedes usa la Deducción (iniciar en la tesis y acabar en la conclusión) o a la inversa la Inducción (comenzar con la tesis y luego exponer los argumentos).


Los argumentos empleados pueden ser de distintos tipos:

Argumentos racionales: Se basan en ideas y verdades admitidas y aceptadas por el conjunto de la sociedad.

Argumentos de hecho: Se basan en pruebas comprobables.

Argumentos de ejemplificación: Se basan en ejemplos concretos.

Argumentos de autoridad: Se basan en la opinión de una persona de reconocido prestigio.

Argumentos que apelan a los sentimientos. Con estos argumentos se pretende halagar, despertar compasión, ternura, odio…



SEGUNDA PARTE. CUATRO LOGICAS PARA EL ANALISIS ARGUMENTAL

I. Lógica Factual
1. Esquema de análisis
1.2. Explicaciones
1.2.2. Paráfrasis y fórmulas conectivascomo criterios de adecuación
I. LOGICA FACTUAL
El silogismo es una forma de razonamiento deductivo que consta de dos proposiciones como premisas y otra como conclusión, siendo la última una inferencia necesariamente deductiva de las otras dos.
1. Lógica factual es análisis de los textos argumentativos a partir del modelo de Toulmin (1958) (El modelo argumentativo o simplemente el modelo de Toulmin explica desde el punto de vista lógico la estructura o el esquema al cual responde un texto argumentativo. Stephen Toulmin afirmó que las argumentaciones cotidianas no siguen el clásico modelo riguroso del silogismo . Para él, en una argumentación directa, un sujeto argumentador presenta explícitamente una tesis u opinión y expone una serie de argumentos o razones lógicas que deben desembocar en una conclusión que confirma la tesis propuesta.), los 'Datos' y el 'Apoyo' del argumento son categorías que nos remiten a la dimensión de los hechos. En especial, tenemos encadenamientos argumentales, y la propuesta de dividir el argumento principal en "caso", por un lado, y "sentencia" o "juicio", por el otro.
Garantía (G), Apoyo (A), Dato (D) y Conclusión (C).
Garantía es una licencia, un permiso que nos dice "si esto, entonces también esto otro", o "todos los x son también y". La Garantía es en su naturaleza puramente formal. Un Apoyo, en cambio, es el cuerpo de contenidos desde donde emana la garantía.
El Apoyo nos remite al mundo empírico, al mundo sustancial, a investigaciones, a un código, a un texto, a supuestos sociales, a normas sociales que todos aceptan.
La Garantía formula una implicación o generalización a partir de un Apoyo, estableciendo así un puente para pasar de un dato específico a una conclusión.
El Dato es un hecho puntual del mundo empírico, una información parcial que se subordina a la generalización formulada en la Garantía. Dado el dato y aceptada la Garantía, estamos autorizados a operar con la Conclusión.
La Conclusión aparece como un enunciado justificado en el esquema. Por otro lado, el esquema deja al descubierto los fundamentos de la justificación, por lo que abre las propuestas al examen crítico.

Desde hace dos años que nuestros Vigilantes Privados reciben la misma remuneración, en consecuencia que el IPC anual fue del orden del 17%. Considerando que ellos, como cualquier persona, sufren de apremiantes necesidades, solicitamos a usted autorizar el aumento de su cuota mensual en $1.000 (mil pesos), lo que además nos respaldará para exigirles aún más en sus funciones.
2. Esquema de análisis. El texto argumentativo en cuestión consta de dos argumentos, uno de los cuales es principal. El argumento principal puede ser analizado como un argumento en dos partes: el caso y la sentencia, respectivamente.
ARGUMENTO PRINCIPAL
(1) Caso o alegato (esquema de razón):
G: Remuneración debe incrementar de acuerdo al IPC. Índice de Precios al Consumidor
(aludida en "ellos, como cualquier persona, sufren de apremiantes necesidades" i.e. 'las necesidades básicas son constantes')
A: (implícito) Funcionamiento de mecanismo salarial
D2: El IPC anual ha incrementado en un 17%
D1: Remuneración de vigilantes no ha incrementado durante dos años
C: Remunaración de vigilantes debe incrementar en 2X17%
(2) Juicio o sentencia (esquema de acción):
G: Remuneración de vigilantes debe incrementar (=Conclusión de alegato)
D: Usted es quien paga la remuneración de los vigilantes
C: Usted debe pagar incremento
ARGUMENTO SECUNDARIO
("el aumento de su cuota mensual...nos respaldará para exigirles aún más en sus funciones")
G: Exigencia laboral puede aumentar si la remuneración aumenta
A: (implícito) Norma y procedimiento laboral
D: Aumentaremos remuneración (=Conclusión de argumento principal)
C: Podremos aumentar exigencia laboral
2.1. Es obvio que el modelo permite una variedad de versiones en su aplicación. Otra versión de lo mismo es, por ejemplo (para el argumento principal):
Argumento Principal
caso:
G: salarios de todos deben seguir el IPC
A: justicia económica básica/necesidades básicas constantes
D: salarios de los vigilantes no han seguido al IPC
C: los vigilantes deberían aumentar su salario de acuerdo al IPC
auto-sentencia:
G: todos los salarios deben seguir el IPC
D: nosotros pagamos el salario de los vigilantes
C: nosotros debemos pagar el salario de los vigilante de acuerdo al IPC
Trabajaremos con la primera versión.
2.2. Explicaciones. En los cuadros anteriores, hemos llenado los casilleros funcionales del esquema. Estos son: Garantía (G), Apoyo (A), Dato (D) y Conclusión (C).
Comentemos, por el momento, el argumento principal.
En el texto en cuestión, la Garantía del argumento principal es "los sueldos deben reajustarse de acuerdo al costo de la vida" (o, lo que es lo mismo, "todos los sueldos se reajustan al son del IPC" etc.). La fórmula específica para nombrar la Garantía poco importa. Importa, sin embargo, para reflejar en forma clara las relaciones lógicas del argumento en cuestión, mantener constantes los valores de las posiciones una vez fijos éstos. Especialmente, deben mantenerse constantes o al menos identificables la formas del sujeto y el predicado de la garantía (o el antecedente y el consecuente de la Garantía), ya que de allí se desprende el aspecto formal de la conclusión (el hecho de que allí reencontremos al predicado o al consecuente de la garantía). La fórmula empleada aquí para nombrar la Garantía es REMUNERACION DEBE INCREMENTAR DE ACUERDO AL IPC. Como vemos, reencontramos este predicado en la Conclusión, que es REMUNERACION DE VIGILANTES DEBE INCREMENTAR EN 2X17% (=DE ACUERDO AL IPC).
Una Garantía se sustenta en un Apoyo, que es la base concreta desde donde surge la Garantía. El Apoyo, como hemos dicho, se constituye por conglomerados de hechos reconocidos, estatutos, códigos, otras normalizaciones más o menos explícitas en la comunidad. Lo que constituye un Apoyo varía de acuerdo al campo argumentacional: un Apoyo es un estudio estadístico, estudios antropológicos, estudios psicológicos, mediciones, observaciones, registros, opiniones y creencias aceptadas. La Garantía es una Conclusión generalizante a partir del Apoyo. (La Garantía es como un billete, el Respaldo es su valor en el sistema económico: Usted puede comprar con este papel-billete (G); porque así se lo permite el sistema económico del lugar (A)).
2.2.1. Lo anterior resume las funciones del "caso" o "alegato" en curso en el texto en cuestión. Al alegato le sigue una sentencia, también en forma argumental. En la sentencia entra la Conclusión del alegato, reformulada ahora como Garantía y otro Dato, a saber, el hecho es que cada uno de los vecinos con su mensualidad determina el sueldo de los vigilantes. Esto da lugar a la sentencia o Conclusión final, ya en la dimensión de la acción: usted debe pagar el incremento. La forma argumental no ha cambiado significativamente al ir de alegato a sentencia. Pero el contenido de la sentencia es un llamado a la acción, mientras que el alegato se mantiene en un terreno contemplativo. El movimiento que une al alegato con la sentencia es "reflexione y luego obre en consecuencia".
2.2.2. Aplicación recursiva del modelo y fórmulas conectivas como criterios de adecuación. No comentaremos mayormente los apareamientos o correspondencias que cabe establecer entre el texto mismo, por un lado, y las funciones del esquema argumental, por el otro. El tema requiere de un desarrollo de envergadura. Necesitamos un instrumento que realice el tránsito entre trozos del texto original, por un lado, y los contenidos de las funciones argumentales en el esquema, por el otro. También se requiere un instrumento que coteje la forma argumental del texto original en relación a la forma del esquema analítico.
Por ejemplo, ¿cómo leo o extraigo del texto en cuestión la Garantía del caso? La sugerencia en el esquema es que ciertos trozos del texto aluden a la Garantía. De modo que la Garantía REMUNERACION DEBE INCREMENTAR DE ACUERDO AL IPC, sería aludida por el trozo "ellos, como cualquier persona, sufren de apremiantes necesidades", interpretada como "las necesidades básicas son constantes" (por lo que no podemos retroceder en capacidad de consumo, etc.). Pero se advertirá que esto es aún muy débil como para configurar un método para establecer las correspondencias en cada caso. Básicamente, el anterior es un procedimiento de paráfrasis, en donde, si es necesario, se reformula el contenido del texto argumental para que cumpla con las demandas del esquema teórico. Hasta allí, bien. Pero, ¿cuáles son los criterios para determinar la validez de las paráfrasis? Este hilo de consideraciones tiene el aspecto clásico de un infinito insuperable de objeciones.
Un método para establecer la paráfrasis es la aplicación del mismo esquema argumental, esta vez para este otro propósito. Es decir, un uso recursivo del modelo. Así, podemos parafrasear (en forma analítica, por puro entendimiento del lenguaje) el enunciado "cualquier persona sufre de apremiantes necesidades" en términos de "las necesidades básicas son iguales para todos" y de allí, dado lo que sabemos sobre el costo de vida y los sueldos, y dadas ciertas premisas sobre el tipo de justicia que debe organizar estas materias, podemos saltar a la conclusión "los sueldos deben mantener su capacidad de consumo" o, lo que es lo mismo "los sueldos deben aumentar de acuerdo al IPC", que es la Garantía del argumento principal. Se observará que esta manera de establecer la paráfrasis que aparece en el esquema argumental es en sí un argumento, por lo que está expuesta al tipo de exigencias y revisión que el modelo de lógica factual permite e impulsa. Esta recursividad en el análisis, entonces, es un procedimiento para el establecimiento de la interpretación argumental, como también para su evaluación.
2.2.2.1. Por otro lado, un criterio para la adecuación formal del esquema, el texto argumental se presenta en el uso de los conectores lógico-discursivos. Por ejemplo, en el texto que analizamos nos encontramos con la fórmula [...la misma..., en consecuencia que...]"...nuestros vigilantes reciben la misma remuneración, en consecuencia que el IPC anual fue del 17%". Es decir, tenemos acá una de las variantes que organizan la disparidad, la incongruencia, etc. del los contenidos (otras variantes son [..., pero...], [..., y sin embargo...], [...igual, en cambio...]etc. (Los espacios son llenados por contenidos proposicionales). De modo que una fórmula del desequilibrio aparece en el texto. Esto se conjuga con la discrepancia expresada en el esquema argumental (del alegato del Argumento Principal) entre el Dato1 y la Garantía. Es decir, tenemos en las fórmulas conectivas lógico-discursivas un criterio de adecuación para la forma argumental del esquema analítico.
Otra fórmula en el texto es [considerando que..., ...] "Considerando que ellos, como cualquier persona, sufren de apremiantes necesidades, solicitamos a usted autorizar el aumento...", es decir, una fórmula para ir de antecedente a consecuente, lo que se aparea bien con los pasos que damos desde las Garantías, tanto en el alegato como en la sentencia, a la conclusión de la sentencia.
De modo que cabe quizás esperar un cierto éxito en un instrumento que aparee fórmulas conectivas textuales con forma argumental en el modelo.
3. Comentarios. Interesa rescatar del modelo de Toulmin las funciones de Garantía y Apoyo. (la función de Garantía, la premisa mayor en la tradición, en cambio, sí aparece en críticas clásicas al silogismo). El apoyo nos remite al campo específico de argumentación, donde encontraremos la base material desde la que emana la garantía, y las cualificaciones específicas que la conclusión trae.
También podemos decir que el modelo de Toulmin apunta a la función general de "convencer" por medio de la razón, función muchas veces central en la argumentación.
Llógica tradicional, lo que ésta tiene de característico cuando se trata de su aplicación más obvia en textos argumentativos, a saber, la demanda por la coherencia interna del texto. Esto es algo que, como veremos, el modelo retórico, por ejemplo, no soluciona en forma clara o directa.
La lógica factual es a la vez una herramienta de análisis como una herramienta para la intervención argumental. Es una herramienta para la descripción lógica de un texto argumentativo, a la vez que es una herramienta para montar y desmontar argumentos. (Este rasgo de utilidad, de poder ser elemento en la práctica misma del argumento, es un rasgo que no se da con la misma fuerza y del mismo modo en otras lógicas argumentales).
Por otro lado, hemos dejado sin mayor comentario el argumento secundario. Hay poco que agregar al análisis del mismo. Pero se desprende del modelo de lógica factual la disparidad temática entre el argumento principal y el secundario. Queda al descubierto el carácter irrelevante de este segundo argumento en términos argumentales. Es decir, en términos de una lógica factual, el argumento secundario poco importa a la sentencia del caso (la Conclusión del argumento principal). Más bien parece este segundo argumento contradecir al primero, lo que el modelo deja ver claramente. Así, el primer argumento nos dice que no es más que justo que se les aumente el sueldo a los vigilantes; pero el segundo nos dice que, haciéndolo, podremos exigirles más. Es obvio que esta mayor exigencia no se justifica y contradice lo establecido en el primer argumento. Porque si el aumento es justo, es justo por el trabajo realizado, no por trabajo adicional. Esto último nuevamente transformaría la situación en injusta.
Como veremos, lo anterior es tanto una fuerza de la lógica factual, a saber, el hecho de que nos permite detectar imparidades y otras incongruencias del texto, como una debilidad suya, que no alcanza a darnos cuenta del papel real del argumento secundario en cuestión en la secuencia total.

BIBLIOGRAFÍA y CIBERGRAFIA:
Lengua castellana y literatura (1º bachillerato). Barcelona: Teide.
Lengua y literatura (1º y 2º bachillerato). Madrid: MacGraw-Hill.
Lengua castellana (1º bachillerato). Barcelona: Edebé.
http://www.materialesdelengua.org/LENGUA/index_lengua.htm
http://emiliorivano.semantica.cl/argument1/Argu3.htm#I.%20LOGICA%20FACTUAL

miércoles, 6 de abril de 2011

Primera Sesión


En esta primera sesión de presentación leeremos Corazón Delator de Poe.
A continuación les voy a pegar la lectura del cuento hasta determinado punto, actividad seguida los participantes se tomarán la Molestia de culminar el cuento con su propia creatividad, para después leer el final original de Poe.

"EL CORAZÓN DELATOR"

1843

Edgar Allan Poe

¡Cierto! Soy nervioso, terriblemente nervioso. Siempre lo he sido y lo soy, pero, ¿podría decirse que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, no los había embotado ni destruido. Sobre todo, tenía el sentido del oído agudo. Oía todo sobre el cielo y la tierra. Oía muchas cosas del infierno. ¿Cómo voy a estar loco, entonces? Escuchen y observen con cuánta tranquilidad, con cuánta cordura puedo contarles toda la historia.

Me resulta imposible decir cómo surgió en mi cabeza esa idea por primera vez; pero, una vez concebida, me persiguió día y noche. No perseguía ningún fin. No estaba colérico. Yo quería mucho al viejo. Nunca me había hecho nada malo. Nunca me había insultado. No deseaba su dinero. Creo que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre. Era un ojo de un color azul pálido, con una fina película delante. Cada vez que posaba ese ojo en mí, se me enfriaba la sangre; y así, muy gradualmente, me fui decidiendo a quitarle la vida al viejo y librarme así aquel ojo para siempre.

Pues bien, así fue. Ustedes creerán que estoy loco. Pero los locos no saben nada. En cambio yo... deberían haberme visto. Deberían haber visto con qué sabiduría procedí, con qué cuidado, con qué previsión, con qué disimulo me puse a trabajar. Nunca había sido tan amable con el viejo como la semana antes de matarlo. Pero eso sí: cada noche, cerca de medianoche, yo hacía girar el picaporte de su puerta y la abría, con mucho cuidado. Y después, cuando la había abierto lo suficiente como para pasar mi cabeza, levantaba una linterna cerrada, completamente cerrada, de modo que no se viera ninguna luz, y tras ella pasaba la cabeza. ¡Cómo se habrían reído ustedes si hubieran visto con qué astucia pasaba la cabeza! La movía muy despacio, muy lentamente, para no molestar el sueño del viejo. Me llevaba una hora meter toda la cabeza por esa abertura, hasta verlo durmiendo en su cama. ¡Ja! ¿Podría un loco actuar con tanta prudencia? Y luego, cuando mi cabeza estaba bien dentro de la habitación, abría la linterna con cautela, con mucho cuidado (porque las bisagras hacían ruido), hasta que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Hice todo esto durante siete largas noches, cada noche cerca de las doce, pero siempre encontraba el ojo cerrado y era imposible hacer el trabajo, ya que no era el viejo quien me irritaba, sino su ojo. Y cada mañana, cuando amanecía, iba sin miedo a su habitación y le hablaba resueltamente, llamándole por su nombre con voz cordial y preguntándole cómo había pasado la noche. Por tanto verá usted que tendría que haber sido un viejo muy astuto para sospechar que cada noche, justamente a las doce, iba yo a mirarlo mientras dormía.

La octava noche, fui más cuidadoso aún cuando abrí la puerta. El minutero de un reloj se mueve más rápido de lo que se movía mi mano. Nunca antes había sentido el alcance de mi fuerza, de mi sagacidad. Casi no podía contener mi impresión de triunfo, al pensar que estaba abriendo la puerta poco a poco, y él ni siquiera soñaba con mis secretas acciones e ideas. Me reí entre dientes ante esa idea. Y tal vez me oyó porque se movió en la cama, de repente, como sobresaltado. Pensará ustedes que retrocedí, pero no. Su habitación estaba tan negra como la pez, ya que él cerraba las persianas por miedo a los ladrones; entonces, sabía que no me vería abrir la puerta y seguí empujando suavemente, suavemente.

Ya había introducido la cabeza y estaba para abrir la linterna, cuando mi pulgar resbaló con el cierre metálico y el viejo se incorporó en la cama, gritando:

-¿Quién anda ahí?

Me quedé quieto y no dije nada. Durante una hora entera, no moví ni un sólo músculo y mientras tanto no oí que volviera a acostarse en la cama. Aún estaba sentado, escuchando, como había hecho yo mismo, noche tras noche, escuchando los relojes de la muerte en la pared.

Oí de pronto un leve quejido y supe que era el quejido que nace del terror, no era un quejido de dolor o tristeza. ¡No! Era el sonido ahogado que brota del fondo del alma cuando el espanto la sobrecoge. Yo conocía perfectamente ese sonido. Muchas veces, justo a medianoche, cuando todo el mundo dormía, surgió de mi pecho, ahondando con su temible eco, los terrores que me enloquecían. Digo que lo conocía bien. Sabía lo que el viejo sentía y sentí lástima por él, aunque me reía en el fondo de mi corazón. Sabía que él había estado despierto desde el primer débil sonido, cuando se había vuelto en la cama. Sus miedos habían crecido desde entonces. Había estado intentando imaginar que aquel ruido era inofensivo, pero no podía. Se había estado diciendo a sí mismo: "No es más que el viento en la chimenea, no es más que un ratón que camina sobre el suelo", o "No es más que un grillo que cantó una sola vez". Sí, había tratado de convencerse con estas suposiciones, pero era en vano. Todo en vano, ya que la muerte, se había deslizado furtiva y envolvía a su víctima. Y era la fúnebre influencia de aquella imperceptible sombra la que le llevaba a sentir, aunque no la veía ni oía, a sentir la presencia de mi cabeza dentro de la habitación.

Cuando hube esperado mucho tiempo, muy pacientemente, sin oír que se acostara, decidí abrir un poco, muy poco, una ranura en la linterna. Entonces la abrí -no sabe usted con qué suavidad- hasta que, por fin, un solo rayo, como el hilo de una telaraña, brotó de la ranura y cayó de lleno sobre el ojo del buitre.

Estaba abierto, abierto del todo y me enfurecí mientras lo miraba, lo veía con total claridad, de un azul apagado, con aquella terrible película que me helaba el alma. Pero no podía ver nada de la cara o del cuerpo del viejo, ya que había dirigido el rayo, como por instinto, exactamente al punto maldito.

¿No les he dicho ya que lo que ustedes creen locura es solo mayor agudeza de los sentidos? Luego llegó a mis oídos un suave, apagado y rápido sonido como el que hace un reloj cuando está envuelto en algodón. Aquel sonido también me era familiar. Era el latido del corazón del viejo. Aumentó mi furia, como el redoblar de un tambor estimula al soldado en batalla.

Sin embargo, incluso en ese momento me contuve y seguí callado. Apenas respiraba. Mantuve la linterna inmóvil. Intenté mantener con toda firmeza la luz sobre el ojo. Mientras tanto, el infernal latido del corazón iba en aumento. Crecía cada vez más rápido y más fuerte a cada instante. El terror del viejo debía de ser espantoso. Era cada vez más fuerte, más fuerte... ¿Me entiende? Le he dicho que soy nervioso y así es. Pues bien, en la hora muerta de la noche, entre el atroz silencio de la antigua casa, un ruido tan extraño me llenaba de un terror incontrolable. Sin embargo, por unos minutos más me contuve y me quedé quieto. Pero el latido era cada vez más fuerte, más fuerte. Creí que aquel corazón iba a explotar. Y se apoderó de mí una nueva ansiedad: ¡Los vecinos podrían escuchar el latido del corazón! ¡Al viejo le había llegado la hora! Con un fuerte grito, abrí la linterna y me precipité en la habitación. El viejo clamó una vez, sólo una vez. En un momento, lo tiré al suelo y arrojé la pesada cama sobre él. Después sonreí alegremente al ver que el hecho estaba consumado. Pero, durante muchos minutos, el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Sin embargo, no me preocupaba, porque el latido no podría oírse a través de la pared. Finalmente, cesó. El viejo estaba muerto. Quité la cama y examiné el cuerpo. Sí, estaba duro, duro como una piedra. Pasé mi mano sobre el corazón y allí la dejé durante unos minutos. No había pulsaciones. Estaba muerto. Su ojo ya no volvería a molestarme.

Si aún me creen ustedes loco, no pensarán lo mismo cuando describa las sabias precauciones que tomé para esconder el cadáver. La noche avanzaba y trabajé con rapidez, pero en silencio. En primer lugar descuarticé el cadáver. Le corté la cabeza, los brazos y las piernas. Después levanté tres planchas del suelo de la habitación y deposité los restos en el hueco. Luego coloqué las tablas con tanta inteligencia y astucia que ningún ojo humano, ni siquiera el del viejo, podría haber detectado nada extraño. No había nada que limpiar; no había manchas de ningún tipo, ni siquiera de sangre. Había sido demasiado precavido para eso. Todo estaba recogido. ¡Ja, ja!


Cuando terminé estas tareas, eran las cuatro... pero seguía oscuro como medianoche. Al sonar la campanada de la hora, golpearon la puerta de la calle. Bajé a abrir muy tranquilo, ya que no había anda que temer. Entraron tres hombres que se presentaron, muy cordialmente, como oficiales de la policía.


En este punto cada participante concluye el cuento con sus propias palabras y creatividad, esta actividad está dirigida a incentivar y explorar nuestra inventiva.
Luego de que hayas hecho tu propio final, este es el final de Poe:


Un vecino había oído un grito durante la noche, por lo cual había sospechas de algún altercado. Se había hecho una denuncia en la policía, y los oficiales habían sido enviados a registrar el lugar. Sonreí, ya que no había nada que temer. Di la bienvenida a los caballeros. Dije que el alarido había sido producido por mí durante una pesadilla. Dije que el viejo estaba fuera, en el campo. Llevé a los visitantes por toda la casa. Les dije que registraran, a que registraran bien. Por fin los llevé a su habitación, les enseñé sus caudales, seguros e intactos. En el entusiasmo de mis confidencias, llevé sillas al cuarto y les dije que descansaran allí mientras yo, con la salvaje audacia que me daba mi triunfo perfecto, colocaba mi silla sobre el mismo lugar donde reposaba el cadáver de mi víctima.

Los oficiales se mostraron satisfechos. Mi forma de proceder los había convencido. Yo me sentía especialmente cómodo. Se sentaron y hablaron de cosas comunes mientras yo les contestaba muy animado. Pero, de repente, empecé a sentir que me ponía pálido y deseé que se fueran. Me dolía la cabeza y me pareció oír un sonido; pero ellos se quedaron sentados y siguieron conversando. El ruido se hizo más claro, cada vez más claro. Hablé más como para olvidarme de esa sensación; pero cada vez se hacía más claro... hasta que por fin me di cuenta de que el ruido no estaba dentro de mis oídos.

Sin duda, debí de ponerme muy pálido, pero hablé con más fluidez y en voz más alta. Sin embargo, el ruido aumentaba. ¿Qué hacer? Era un sonido bajo, sordo, rápido... como el sonido de un reloj de pulsera envuelto en algodón. Yo trataba de recobrar el aliento... pero los oficiales no oían nada. Hablé más rápido, con vehemencia, pero el ruido seguía aumentando. Me puse de pie y empecé a discutir sobre cosas insignificantes en voz muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente. ¿Por qué no se iban? Caminé de un lado a otro con pasos fuertes, como furioso por las observaciones de aquellos hombres; pero el sonido seguía creciendo. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia... maldije... juré. Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del suelo, pero el ruido aumentaba cada vez más. Crecía y crecía y era cada vez más fuerte. Y sin embargo los hombres seguían conversando tranquilamente y sonreían. ¿Era posible que no oyeran? ¡Dios Todopoderoso! ¡No, no! ¡Claro que oían! ¡Y que sospechaban! ¡Sabían! ¡Y se estaban burlando de mi horror! Así lo pensé entonces y así lo pienso ahora. Pero cualquier cosa era preferible a esta agonía. Cualquier cosa era más soportable que este espanto. ¡Ya no aguantaba más sus hipócritas sonrisas! Sentía que debía gritar o morir. Y entonces, otra vez, escuchen... ¡más fuerte..., mas fuerte..., más fuerte!

-¡No finjan más, malvados! -grité- . ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esas tablas!... ¡Aquí..., aquí! ¡Donde está latiendo su horrible corazón!




En la próxima sesión trabajaremos el argumento.

Actividad
ºTodos los participantes se comprometieron a dar una descripción detallada de una acción cotidiana y sencilla como amarrarse un zapato.
ºUna autobiografía narrada, propia o de un personaje de ficción en 2 páginas.
º Y argumentaremos desde dos puntos de vista, en dos grupos al azar, se defenderá o refutará la incursión de los aliados en Libia.

Buen Provecho.

lunes, 4 de abril de 2011

Azul Naranja - Escritura Creativa

Démosle la bienvenida a la imaginación



“La creatividad existe no para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo del pensamiento del otro”.

"Es creativa una mente que trabaja siempre, siempre dispuesta a hacer preguntas y a descubrir los problemas donde los demás encuentran respuestas satisfactorias. Es quien se encuentra a sus anchas en las situaciones fluidas donde otros solo husmean el peligro; capaz de realizar juicios autónomos e independientes, que rechaza lo codificado, que maneja objetos y conceptos sin dejarse inhibir por los conformistas."

Escribir para nombrar lo que se resiste a ser nombrado, para establecer un orden discursivo en el caos de nuestra existencia; donde el único método de ciencia de la escritura es la escritura misma, escribir para tener sueños lucidos y totalmente locos, escribir como medio de expresión.

Por eso la idea central de este taller sería que los participantes alcancen gradualmente aquello que por comodidad llamamos estilo. ¿Cómo? Escribiendo semana a semana textos surgidos de consignas precisas. A partir de estas consignas nos centramos en el debate y corrección grupal de los textos que los participantes realizan para cada taller, estos textos se leerán y se discutirán en el grupo.


Cronograma

Primera Parte.
marzo 30 a junio 15. 12 sesiones:

Primera sesión -presentación
5 sesiones -texto argumental
6 sesiones -literatura ver (narrativa)


Segunda parte Escritura para audiovisual.
julio 6 - noviembre 23. 20 sesiones

desbloqueo y entrenamiento de la inventiva
Cadáver exquisito
Las hipótesis fantásticas
La confusión de cuentos
Conjeturar, ejercicio para la imaginación
Escribir a partir de la fotografía
El arte de atrapar imágenes
Creación de bocetos
Creación de bocetos de personajes
Psicología de los personajes
Observando el entorno
Descripción del entorno
Escritura de guion para cortometraje